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Diario Bíblico: 15 de diciembre de 2009 PDF Imprimir E-mail
Contribuido por CICLA   
ImagePrimera Lectura: Sof 3,1-2.9-13
Se promete la salvación a todos los pobres

Salmo: 33

Evangelio: Mt 21,28-32
Las prostitutas entrarán antes que ustedes en el reino


Preguntó Jesús: ¿A ver, ¿qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Se dirigió al primero y le dijo: Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña. 29El hijo le respondió: No quiero; pero luego se arrepintió y fue. 30Acercándose al segundo le dijo lo mismo. Este respondió: Ya voy, señor; pero no fue. 31¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?
Le dijeron:
–El primero.
Y Jesús les contestó:
–Les aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas entrarán antes que ustedes en el reino de Dios. 32Porque vino Juan, enseñando el camino de la justicia, y no le creyeron, mientras que los recaudadores de impuestos y las prostitutas le creyeron. Y ustedes, aun después de verlo, no se han arrepentido ni le han creído.


Comentario

Jesús estaba aplicando esta parábola a los líderes religiosos de su tiempo. Ellos eran como el segundo hijo: dijeron sí a la voluntad del Padre, pero no la cumplieron.  ¿Cuál es el problema? El de testimonio y autoridad: la estructura de la religión judía estaba basada en el cumplimiento de la Ley: era primero la Ley antes que el hombre; por tanto, una ley deshumanizante e injusta. Las autoridades religiosas no han puesto en obra la voluntad de Dios y, además, no han comprendido que ésta hace al hombre más justo.


El reino de Dios no es la restauración de una monarquía, sino de una sociedad regida por la voluntad divina a través de la justicia, la solidaridad y la igualdad. De ahí que quienes entran al reino de Dios son aquéllos que dicen “sí” a la voluntad del Padre, sí a la propuesta de Jesús (el reino de justicia); pero un sí hecho acción, puesto en obra. Sin embargo, como dice el refrán popular“, del dicho al hecho hay mucho trecho”. Es necesario preguntarnos ¿qué hechos concretos estoy haciendo hoy yo para que la voluntad de Dios sea posible en medio de esta realidad que nos agobia?

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