| Diario Bíblico: 10 de junio de 2010 |
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| Contribuido por CICLA | |
Primera Lectura: 1Re 18, 41-46Elías oró, y el cielo derramó lluvia Salmo: 64 Oh Dios, tú mereces un himno en Sión. Evangelio: Mt 5, 20-26 Reconcíliate con tu hermano 20Porque les digo que si el modo de obrar de ustedes no supera al de los letrados y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos. 21Ustedes han oído que se dijo a los antiguos: No matarás; el homicida responderá ante el tribunal. 22Pues yo les digo que todo el que se enoje contra su hermano responderá ante el tribunal. Quien llame a su hermano imbécil responderá ante el Consejo. Quien lo llame renegado incurrirá en la pena del infierno de fuego. 23Si mientras llevas tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24deja la ofrenda delante del altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda. 25Con quien tienes pleito busca rápidamente un acuerdo, mientras vas de camino con él. Si no, te entregará al juez, el juez al comisario y te meterán en la cárcel. 26Te aseguro que no saldrás hasta haber pagado el último centavo. Comentario En la primera lectura, el pueblo vive en medio de una profunda sequía, que se une a su alejamiento de Dios con sus idolatrías, el profeta lucha por mostrar al Dios verdadero que vive y está en medio de ellos. El agua y en especial la lluvia para el mundo de la época de Elías es un don de Dios que acompaña y se hace presente en la vida del Pueblo. Y las palabras de Jesús en el texto del evangelio, radicalizan las condiciones para ser parte del Reino, no sólo es suficiente no actuar como los fariseos y escribas de la ley, que piensan que con sólo cumplir las leyes y preceptos son herederos de las promesas de Dios, Jesús no pide dejar de cumplir la ley sino que pide que la ley sea un medio de ayuda para entrar al Reino y no un fin en si mismo. No es sólo no matar si no que se trata de respetar en todo al prójimo y de cuidar su integridad, no matar es no cometer cualquier tipo de ofensa con el hermano, la fidelidad nace desde el corazón de la persona, y es allí dónde debe buscar la verdad. |
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Primera Lectura: