| Diario Bíblico: 11 de junio de 2010 |
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| Contribuido por CICLA | |
Primera Lectura: Ez 34, 11-16Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear Salmo: 22 El Señor es mi pastor, nada me falta. Segunda Lectura: Rom 5, 5b-11 Encontré la oveja perdida Evangelio: Lc 15, 3-7 ¡Felicítenme!, he encontrado la oveja que se me había perdido 3Él les contestó con la siguiente parábola: 4–Si uno de ustedes tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va a buscar la extraviada hasta encontrarla? 5Al encontrarla, se la echa a los hombros contento, 6se va a casa, llama a amigos y vecinos y les dice: Alégrense conmigo, porque encontré la oveja perdida. 7Les digo que, de la misma manera habrá más fiesta en el cielo por un pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesiten arrepentirse. Comentario Los hombres y mujeres que habitan en áreas rurales pobres, son quienes pueden entender mejor el mensaje de esta parábola, trabajan la tierra mano a mano con los animales que les sirven de ayuda, sustento y compañía, personas que en medio de inundaciones, incendios, sequías o cualquier desastre , son capaces de arriesgar la vida en actos heroicos para salvarlos. Así debemos entender nuestra propia vida, y actuar en consecuencia con aquel ser humano que se hunde extraviado en la droga, el alcohol, el consumismo, soledad o indiferencia; encontrarlo y recuperarlo es nuestra tarea. Ayer como hoy, la “oveja perdida”, es el hombre o mujer que sigue inmerso en su extravío porque, no hay “nadie” que lo quiera encontrar, nadie que le muestre como cambiar, nadie que le acompañe en el camino, y que valore su dignidad y derecho de ser amado y respetado. Jesús nos invita a salir del egoísmo a la solidaridad, de “recuperar” a quienes están perdidos. Si nos empeñamos en buscar y encontrar a nuestro semejante, ¡¡cuánto más hará Dios que es Padre y Madre en el Amor!!. Sólo así, la humanidad entera podrá entonar junto al salmista “…el Señor es mi Pastor nada me falta…” |
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Primera Lectura: Ez 34, 11-16