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Diario Bíblico: 16 de junio de 2010 PDF Imprimir E-mail
Contribuido por CICLA   
ImagePrimera Lectura: 2Re 2, 1. 6-14
Elías subió al cielo

Salmo: 30
Sean fuertes y valientes de corazón, / los que esperan en el Señor.

Evangelio: Mt 6, 1-6. 16-18
Tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará


1Cuídense de hacer obras buenas en público solamente para que los vean; de lo contrario no serán recompensados por su Padre del cielo.
2Cuando des limosna no hagas tocar la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que los alabe la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga.
3Cuando tú hagas limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; 4de ese modo tu limosna quedará escondida, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.
5Cuando ustedes oren no hagan como los hipócritas, que gustan rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse a la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga.
6Cuando tú vayas a orar, entra en tu habitación, cierra la puerta y reza a tu Padre a escondidas. Y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.
16Cuando ustedes ayunen no pongan cara triste como los hipócritas, que desfiguran la cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga.
17Cuando tú ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18de modo que tu ayuno no lo vean los demás, sino tu Padre, que está escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.


Comentario

En tiempos de Jesús, la “pureza” significaba ser preferido de Dios, el “estar puro”, significaba no estar contaminado con todo lo que la ley prohibía, las vestiduras resplandecientes, la buena salud, las ofrendas de animales de alto valor, quienes ostentaban esto, los hacía dignos de “respeto”, por ello hacían alarde público de su pureza exterior, pues su riqueza, salud e influencia era considerada bendición de Dios, no así los pobres, los enfermos, las viudas, el pueblo en su mayoría, eran considerados “impuros”, por lo tanto, lejos y no favorecidos por Dios. La Buena Noticia de Jesús es precisamente lo que expresa el evangelio de hoy, no importa la apariencia exterior, no importa  ser pobre o no ostentar un cargo de poder, pues Dios prefiere a los sencillos, a los humildes y  con ellos quiere construir su Reinado. Él  no juzga por las apariencias exteriores, sino por lo que la persona es en si misma. Este es el verdadero valor de la vida humana creada, lo más valioso en invisible a los ojos del cuerpo, pero claro y transparente cuando se mira con los ojos del corazón, así la oración y el ayuno es  acto profundamente personal e íntimo con Dios.
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