Inicio arrow Diario Bíblico arrow Diario Bíblico: 21 de junio de 2010
Destacados
Queremos contarles que ya está activa la opción de COMENTARIOS a los artículos publicados en esta COMUNIDAD, así que los dejamos invitados a dejar su opinión y compartirla con el resto de los visitantes. Sólo debe estar registrado.



¿Te perdiste alguno de nuestros Especiales? No hay problema, pues hemos creado un espacio donde podrás encontrar todos los Especiales publicados con anterioridad. Sólo debes ingresar a ESPECIALES ANTERIORES. Adelante.

Diario Bíblico: 21 de junio de 2010 PDF Imprimir E-mail
Contribuido por CICLA   
ImagePrimera Lectura: 2Re 17, 5-8. 13-15a.18
El Señor arrojó de su presencia a Israel, y quedó Judá


Salmo responsorial: 59
Que tu mano salvadora, Señor, nos responda.


Evangelio
: Mt 7, 1-5
Saca primero la viga de tu ojo



1No juzguen y no serán juzgados. 2Del mismo modo que ustedes juzguen se los juzgará. La medida que usen para medir la usarán con ustedes. 3¿Por qué te fijas en la pelusa que está en el ojo de tu hermano y no miras la viga que hay en el tuyo? 4¿Cómo te atreves a decir a tu hermano: Déjame sacarte la pelusa del ojo, mientras llevas una viga en el tuyo? 5¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo y entonces podrás ver claramente para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.

Comentario

Las autoridades civiles critican a los ciudadanos, a la oposición del gobierno de turno, a los gobiernos anteriores. Las autoridades religiosas critican a los laicos, a sus propios hermanos, a las otras iglesias, a las otras religiones. Y en general todos somos muy rápidos a la hora de hablar de otros, criticamos a los hijos, a los padres, a los hermanos, a los vecinos, a los compañeros. Qué fácil nos resulta emitir juicios contra los demás, parece que en los tiempos modernos al igual que en tiempos de Jesús, el asunto no ha cambiado mucho. Si en la vida de cada persona, habitara realmente el espíritu de Jesús, no osaríamos siquiera abrir la boca, para juzgar duramente a otra persona, sin antes habernos revisado nosotros mismos, o al menos si consiguiéramos ponernos en el lugar del otro antes de juzgarlo. En el momento que lleguemos a entender, con qué facilidad nos paseamos por la vida siendo hipócritas, como muy bien nos expone el evangelio de hoy, dejaríamos inmediatamente de criticar a los otros con ligereza. La hipocresía es el defecto, que más duramente denunció Jesús frente  a todas las autoridades de su tiempo, pero también lo hizo con sus propios discípulos.


< Anterior   Siguiente >