| DIario Bíblico: 22 de junio de 2010 |
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| Contribuido por CICLA | |
Primera Lectura: 2Re 19, 9b-11. 14-21. 31-35a. 36Yo escudaré a esta ciudad para salvarla. Salmo: 47 Dios ha fundado su ciudad para siempre. Evangelio: Mt 7, 6. 12-14 Que estrecha es la puerta. 6No tiren las cosas santas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos. 12Traten a los demás como quieren que los demás los traten. En esto consiste la ley y los profetas. 13Entren por la puerta estrecha; porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella. 14¡Qué estrecha es la puerta!, ¡qué angosto el camino que lleva a la vida!, y son pocos los que lo encuentran. Comentario Los animales por su condición, son incapaces de comprender si les estamos dando para comer un delicioso plato que se ha preparado con amor para la familia o simplemente cualquier comida para alimentarlos. Nunca podrán comparar, no porque sean malos y no la merezcan sino simplemente por que no tienen la conciencia del ser humano para saber discernir. Así también cuando entregamos a los demás, nuestros valores, nuestra fe, nuestros sueños y esperanzas , debemos hacerlo a quien pueda entender el mensaje y valore lo que éste significará para su vida, pero no desgastarnos en quien no quiere recibir o simplemente no entenderá el mensaje e incluso pueda abusar de nuestra buena intención. “Tratar a los demás como cada uno quiere ser tratado” (v.12) es la llamada regla de oro, que es la máxima sentencia del dialogo interreligioso, en la que todas las religiones están de acuerdo, y que cuada cual tiene incorporada a su doctrina. Y finalmente se nos propone la puerta estrecha, el camino duro y difícil, pero también lleno de paz y esperanza, que propone tanto el cristianismo, Induísmo, Budismo, Judaísmo e Islam, para ser mejores personas y alcanzar la vida divina desde nuestro mundo. |
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Primera Lectura: