| Diario Bïblico: domingo 18 de julio de 2010 |
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| Contribuido por CICLA | |
Primera Lectura: Ge 18, 1-10aSeñor, no pases de largo junto a tu siervo Salmo: 14 Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda? Segunda Lectura: Col 1, 24-28 El misterio escondido, es revelado ahora a los santos Evangelio: Lc 10, 38-42 María ha escogido la parte mejor 38Yendo de camino, entró Jesús en un pueblo. Una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. 39Tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras; 40Marta ocupada en los quehaceres de la casa dijo a Jesús: –Maestro, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en los quehaceres? Dile que me ayude. 41El Señor le respondió: –Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas, 42cuando una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y no se la quitarán. Comentario El relato del Génesis nos presenta a Sara que toma la iniciativa y a Abrahán que sólo a regañadientes consiente en concebir un hijo a través de la sierva de Sara. Esta acción era legalmente permisible en los código legales del mundo antiguo, pero sólo con el libre consentimiento de la esposa estéril. Así Sara actúa heroicamente, aun cuando el niño será considerado ciertamente su hijo legal. Se esperaba que Agar concediera humildemente este derecho a su señora, en cambio ella adopta una inesperada actitud de superioridad con respecto a Sara. El Apóstol Pablo es el portavoz de Dios, su representante el encargado de hacer conocer el misterio, o dicho de otra forma, de proclamar el amor que Dios tiene a todos los seres humanos y su intención de reunirlos en la unidad de la Iglesia, cuerpo de Cristo. El que acoge esta buena noticia se abre a la vida. Pablo sabe bien que esta predicación le valdrá el odio y la persecución por parte de los que continúan encerrados en el sectarismo. Poco le importa. Es feliz pensando que participa así en la pasión de su maestro y que anuncia su obra de salvación. Jesús está en Betania en casa de Marta y Maria las hermanas de Lázaro. Esta es una familia de amigos en la que Jesús solía apoyarse durante su ministerio en Judea. A Maria le parecía increíble tener al maestro, poder escuchar en silencio y con toda la atención del corazón sus palabras de vida eterna. Marta en cambio, estaba muy preocupada de darle a Jesús un buen recibimiento, limpiando, poniendo orden en la casa. La vida del cristiano se convierte muchas veces en un correr afanoso detrás de mil cosas: sueños, proyectos, negocios, ocupaciones, estamos siempre ocupados, siempre en movimiento, creemos que hacemos las cosas mas importantes del mundo y en cambio la realidad es que perdemos el tiempo, hacemos cosas inútiles, nos agitamos por cosas que son solo urgentes, pero no importantes, por cosas que muchas veces no ocurrirán , es la mentira y la vanidad de nuestra vida. La tarea que realiza Marta no es descalificada por Jesús. Lo que El le corrige es su dejarse desbordar por la preocupaciones, su afan excesivo, la demasiada importancia que le da a las cosas exteriores, materiales, y al propio trabajo, hasta perder el sentido de las proporciones y los valores. Inquietud y agitación dos palabras que esta al orden del día y que nos impiden escuchar la Palabra de Dios a través de la vida. |
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Primera Lectura: Ge 18, 1-10a